
Nuestra Historia
Tradición y Vanguardia en el Corazón de Oviedo
Desde 1929, endulzando momentos creando recuerdos.
La historia de La Mallor comenzó hace casi un siglo de la mano de Federico Álvarez Huerga, maestro pastelero heredero de una dinastía de ocho generaciones de confiteros artesanales. Con la pasión por el oficio grabada en su ADN, decidió establecerse en la calle Milicias Nacionales, 5, fundando lo que hoy es un emblema de Oviedo: nuestra confitería y cafetería.

El Corazón de Nuestro Obrador
Cada día, el aroma a dulce recién horneado invade nuestro obrador. Fieles a nuestras raíces, elaboramos de forma artesanal una amplia variedad de delicias: desde delicadas pastas de té, bombones y financiers, hasta nuestros icónicos bizcochos imperiales, telvinas y princesitas.
Por supuesto, mantenemos vivos los grandes clásicos que nos definen, como nuestros carbayones, casadiellas y mallorquinas, junto a nuestras famosas torrijas actualizadas, que combinan la receta de siempre con un toque contemporáneo.
Una Evolución con Sabor
En La Mallor hemos sabido crecer sin perder nuestra esencia. Tras un relevo generacional, nuestro antiguo salón de té se ha transformado en una cafetería actual y acogedora. Hoy somos el punto de encuentro ideal para cualquier momento del día:

Disfruta con Nosotros
Ya sea en nuestro interior o en nuestra amplia terraza pet-friendly, en La Mallor te invitamos a disfrutar de la calidad que solo la experiencia puede ofrecer. Hemos sabido adaptar la tradición a las nuevas tendencias del mercado, consolidándonos como un referente gastronómico en Oviedo.

